Durante este bloque he tenido que replantearme muchas aspectos de mi docencia pero todo organizar otras.
Cuando llevas mucho tiempo haciendo algo de una manera cualquier cambio cuesta, de hecho ese miedo al cambio nos bloquea en gran número de ocasiones y no nos deja crecer. Durante este bloque más que descubrir cosas nuevas, que las he descubierto he aprendido a organizar de otras maneras cosas "viejas", cambiar la perspectiva, dar valor a muchas de esas cosas "viejas" que ya hacía con un enfoque nuevo.
A nivel teórico hay una serie de cosas que no te planteas y que después de trabajar este bloque te das cuenta de que muchas veces parece que estás innovando y estás haciendo lo mismo que hace 15 años. Que lo único que has cambiado es un lápiz digital o tu dedo por una tiza y que en lugar de escribir en una pizarra verde o negra lo haces en una blanca y táctil. Nos quedamos en la primera fase de la integración de las TIC en el aula y nos olvidamos de las otras dos.
También te das cuenta de que la culpa siempre es de que no hay conexión, de que los ordenadores no son rápidos, de que no hay equipos para todos... y otras mil excusas más. Sin embargo con cuatro cositas puedes hacer maravillas. Se puede formar a alumnos en las TIC con una caja de cartón y un lápiz. Descuidamos el aspecto formativo en las nuevas tecnologías y damos por hecho que como son nativos digitales dominan aspectos que ni conocen. Debemos sacar más provecho a los recursos con los que contamos y con los que cuentan en casa.
Qué decir del modelo SAMR que cuando lo lees por primera vez te quedas un poco bloqueado. Luego con ayuda de la cuestiones que propone Puentedura se te aclaran bastante las ideas aunque no del todo, la verdad. La que más me ha costado es la última, la de Redefinición. Supongo que es como todo práctica y equivocarse mucho, lo bueno es que hay muchos ejemplos en los que fijarse para avanzar en este aspecto.
La evaluación es otro punto importante y que muchas veces no tenemos en cuenta a la hora de planificar y diseñar un trabajo. Nos planteamos cómo explicarlo... pero no cómo evaluarlo. Sin embargo tiene que ser el origen. Y sobre todo tiene que ser algo a trabajar desde distintos puntos de vista y no solo el de evaluar el producto, si lo hubiera. No nos podemos quedar en evaluar sólo el resultado final, también hay que reflexionar y evaluar el proceso y sobre todo la evaluación tiene que ser en varias direcciones y realizada por varios agentes. Los alumnos y el profesor.
En ocasiones parece que si son otros los que evalúan se están metiendo en un terreno que no les pertenece y que es únicamente del profesor. Grave error. Sólo evaluando desde distintos puntos de vista podemos sacar conclusiones, intercambiar opiniones, en definitiva enriquecer esa evaluación.
El resultado del taller superpositivo porque te amplia la visión, te hace reflexionar sobre tu proyecto de una manera distinta. De hecho sé que tengo que cambiar cosas, hay cosas que no han quedado claras o que no he incidido en ellas lo suficiente. En definitiva te ayuda a crecer
Me ha costado bastante el diseño de mi proyecto flipped, sobre todo porque no es un tema específico del currículo y poder incardinarlo en él siempre es más complejo, otro aspecto que me complica el proyecto que he elegido es la edad de los alumnos, 1º de primaria. Son tan pequeños que sin darnos cuenta les sustituimos y no confiamos en su capacidad de aprendizaje que es mucha.